En los niños se deben crear unos habitos de higiene
bucal y alimentacion desde edad temprana, pues sera una garantia de salud
para el futuro.
Los habitos para el cuidado de los dientes empiezan a desarrollarse cuando
el bebe tiene 6 meses, abandona la lactancia y suele aparecer su primer
diente.
Es importante limitar desde la infancia la alimentacion con alto contenido
en azúcares y crear unos buenos habitos en el niño.

No se debe abusar de los zumos de frutas envasados, ricos en azucares,
ni mojar el chupete en productos con alto poder cariogenico (por
ejemplo, la miel), ni acostumbrar al niño a mantener el biberon con liquidos
dulces en la boca durante largo tiempo. Estas costumbres pueden perjudicar
seriamente la denticion temporal y provocar un alto indice de caries
en los dientes de leche.
Desde que aparece el primer diente (aproximadamente a los 6 meses) los
padres deben limpiarlos tras la ingesta de alimentos con una gasa esteril
empapada en suero fisiologico.
Cuando el niño tiene 2 años ya han erupcionado
la mayoría de los dientes y puede comenzar a cepillarse con un cepillo
infantil de cabezal pequeño, mango ancho, filamentos suaves y redondeados
y con un diseño divertido. No conviene que use pasta dentífrica con
fluor, porque hay riesgo de que la trague, por ello es preferible que
humedezca el cepillo en agua o colutorio, o el uso de la pasta dental
sin fluor hasta que aprenda a no tragársela(a los 4-5 años).
Los dientes de leche se deben limpiar desde que aparecen. Aunque son
temporales, sirven de referencia para los definitivos. También desempeñan
un papel primordial en la masticación y en el aprendizaje del lenguaje,
además de servir de guía a los futuros dientes permanentes.
La pérdida de alguno antes de tiempo (por caries o traumatismo) puede
hacer que el resto se desplace y que los definitivos erupcionen mal alineados
o con defectos en el esmalte.
El momento del cepillado del niño y de los padres
debe convertirse en un juego tras cada comida. Así el niño se motiva
y aprende cómo cepillarse correctamente. Los padres deben revisar y
repasar el cepillado.
A partir de los 2 años es el momento para retirarle el chupete o abandonar
el hábito de la succión de los dedos, si existiese. Pues pueden deformarle
la posición de los dientes, el hueso de los maxilares,
donde se alojan los dientes (provocando una mordida abierta).
También impiden que aprenda a posicionar la lengua correctamente al tragar
(deglución atípica).
Se recomienda que se realice la primera visita al dentista cuando el
niño ha cumplido los tres años, porque en ese momento ya ha salido la
primera tanda de dientes. A partir de entonces deberá acudir cada seis
meses a una revisión. Hay que estar atentos y si se aprecia alguna anomalía,
como manchas o puntos, acudir al dentista. |